Cari Amici, ya ni se por dónde me quedé; llevo dos semanas aquí y me parece una eternidad, pero no porque lo pase mal, al contrario, sino porque he hecho tantas cosas, cambian tanto mis impresiones y mis sentimientos de un día para otro, que parece una vida entera.
Creo que me quedé más o menos el viernes pasado, cuando fui a una charla de una colega geóloga en la facultad de geología-normativa (y los desastres que la misma provoca) sobre suelos contaminados-muy interesante; allí me recibieron ella y el Sr. Rolando Mora, decano de la facultad, con el que ya había hablado unos días antes. Este buen hombre, geólogo de pro, pues hasta entre mil personas uno sabría que es del gremio, esa gorra, esas camisas camperas, esa geo-attitude tan super-cool….un grande, vamos, me confirmó que para agosto, me contratarán como profesora invitada de Geomorfología (eso de invitada es como una fase intermedia, hasta que mis títulos estén homologados y tó la vaina) ….ya me puedo poner las pilas, porque yo, últimamente, entre el derecho constitucional y administrativo, la macro y la microeconomía, los vibradores, lubricantes y demás inventos del demonio, andaba un poco ungeologisized, pero bueno, creo que la geo es como andar en bicicleta…eso espero. Por ahí, bien, pero con calma.
Esa noche, me fui a casa de Vivi porque íbamos a ir a un cumple de una amiga suya, en un garito hiper-cool-pijales-chic…vamos, lo más de lo más de San José. Allí estaba ella, con dos amigas suyas, Melissa y Olga, hermanas, guapísimas. Nos dedicamos a hacer el típico ritual de chicas juntas en una casa un viernes antes de salir: “me queda mejor así o asá” “déjame tu rimel” “pásame esa sombrita, que me pega” “súbeme la cremallera que no llego” en fin… ya sabéis, las chicas haciéndonos bellas. El garito, efectivamente, era como más pijo que el Pachá y, al principio, un poco vacío. Había buffet y yo me puse hasta los bigotes de ceviche (dado mi estado de hiperactividad, no como mucho y no me apetece cualquier cosa, así que podemos decir que soy cevichívora estos días). Estuvimos de charleta, conocí a mucha gente simpática y extrovertida…y, poco a poco, la música nos iba levantando de nuestros asientos, comodísimos por cierto. Cuando empezábamos a desatarnos, apareció un grupo que tocaba en vivo, musiquita latina, la mayoría desconocida para mi, pero ya sabéis, a mi se me van los pies. A todo esto, yo visualizo un tipo que está solo, con pintita de italianini, camisita blanca, alguna tallita menos de la necesaria, chalequito, como muy puesto él. Al cabo de un rato veo que Vivi está hablando con él….bueno, total, que el tipo es mejicano, trabaja para Phillip Morris (pitis gratis!!!!) y le han mandado a Costa Rica a currar. No conocía a nadie, preguntó y le dijeron que fuera a este garito….solipeich!!! bueno, el caso es que el tipo era unas risas, nos pusimos a hablar y como los dos éramos extranjeros, pues nos contamos nuestras cosas. Fue muy gracioso porque decía: aquí dicen “Mae” para decir “wey”…ajajajajaj, perdonad pero esto me hace mucha gracia. Sabéis bien que me encantan los realities, y lejos de avergonzarme, lo llevo con la cabeza muy alta y me considero una entendida. Resulta que últimamente ponían uno –El Reencuentro- al que yo también llamaría “La caspa ataca de nuevo” en el que salía el mítico Coyote Dax (no rompas mas mi pobre corazón, así con sombrerito mejicano) que no paraba de decir…que pasa weeeeyyyyyy???? Y entonces esto del mejicano me hacía particularmente gracia, sobre todo porque lo decía como si wey fuera algo que todo el mundo usa….jejejeje. El tipo me dijo, con notable descaro, que a ver que pasaba que los europeos bailábamos regulín regulan, y yo le dije, muy digna: “mira, chato, eso serán los ingleses, franceses y alemanes, a mi no me asocies, yo soy española y a lo mejor no movemos el culo como las caribeñas, pero tenemos otras artes (aunque el culo tampoco lo movemos mal, creo) y nos defendemos en la pista muy requetebién”. Para apoyar mi afirmación, saqué mi abanico (hacía calor) y bailé, moviendo el culo como mis queridos Loky y Kini me han enseñado (pareja hispano-dominicana, que me han hecho un intensivo de salsa, merengue y bachata….y además me dijeron que lo hacia muy bien....pa no tener ni idea) y los brazos, cara y pecho, como las españolas sabemos, con mucho arte y poderío. El mejicano quedo impresionado….y no sólo él ;-). Yo le dije que lo que si que se nos daba mal a las españolas era bailar pegados (Sergio Dalma!!! Yo que tu desistiría !!!) que estamos acostumbrados a cada uno tener su metro cuadrado reglamentario….bueno, pues le dio igual, me agarró, y me empezó a dar vueltas cual peonza…en fin….hay que dejarse…..lo malo, es que este tampoco es que fuera un Jean Kelly de la vida y bueno…..un cuadro!!! (saludos al amigo Jeankelly!!!!)
Vas a acabar siendo la más rumbosa del Caribe, ligándote el buenorro del lugar y viviendo en un chaletazo con vistas al mar, ji, ji, ji!
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